Desde que vivo en Alemania tengo la
sensación de que mi cabeza se convirtió en una zona en construcción.
Pareciera como si en la puerta de mi cerebro hubiera un gran letrero que
alertara a las ideas que quieren entrar o salir del peligro que corren
al pasar por allí. Peligro porque a cada momento mis pensamientos
necesitan una ampliación, una ventana o un puente para seguir vigentes.
Necesitan nuevos cimientos para volver a edificarse. Incluso puede
bastar un empujoncito para derrumbarlos por completo. Dentro de este
desorden es como hoy he decidido dar inicio a
Nube Siete
Y por qué Nube Siete? Los alemanes utilizan esta expresión (Wolke Sieben) para referirse a un estado de gran felicidad o enamoramiento. En inglés se utilizan las expresiones "séptimo cielo" (Seventh Heaven) o "nube nueve" (Cloud Nine) para el mismo fin. En español decimos "estar en las nubes", "vivir en las nubes" o "sentirse como en las nubes" cuando soñamos despiertos, cuando estamos fuera de la realidad, ya sea por despiste, por felicidad o por amor.
En el cielo se ubica lo intangible, lo inalcanzable, lo que anhelamos, lo que extrañamos. Estrellas, cometas, nubes, arcoiris, dioses, santos, ángeles, espíritus, un sin fin de cosas están allá, lejos de nosotros. Nos cuidan, nos vigilan, nos inspiran, nos observan. Mis ideas están flotando sin orden y sin dirección, se mueven de aquí para allá, girando e inquietándome. Muchas veces me hacen sentir en la Nube Siete cuando logro atraparlas y darles forma. Y aquellas que logre sacar del mundo abstracto, las plasmaré aquí, en esta Nube Siete.